A esa mujer…
Hace muchos años, una madrugada bajo un techo humilde, inundada por el dolor me dió el mejor regalo que alguien puede dar… la vida, Gracias mamá…
Unas veces despertaba a tu lado
Otras me dormía en tus brazos
Y siempre que te necesitaba
Tú lo sabías antes que yo
Se que esos alaridos llenos de ira
Apuntaban hacia una corrección
Cuando mis actos rebasaban
El límite de tu comprensión
El consuelo ante una dura situación
Llegaba aunque no tuviera invitación
Secando las gotas bajo mis ojos
Y alegrando mi triste corazón
Hoy le quiero decir…
A esa mujer que me ama sin condición
A esa mujer que con hambre sacia la mía
A esa mujer que con frío me da calor
A esa mujer que estando triste me da alegría
Gracias por tu amor y sabiduría…
Gracias por no darme lo que quiero
Sino llevarme donde está
Por decirme “Hijo te quiero”
Porque se que es verdad
Tú me enseñaste a ocultar
El odio y mostrar perdón
El valor de la verdad
Frente a una mentira razonable
Cuando una lágrima roza mi mejilla
Son dos las que rozan las tuyas
Y si una flecha atraviesa mi corazón
Son más las que atraviesan el tuyo
Por eso y mucho mas… gracias.